En Foco

Un muy cálido encuentro en un auditorio universitario de la ciudad de Pasto

Una vivencia militante junto a un docente fortalecido por sus compañeros y toda una comunidad

Atravesando los pilares de la razón, o mejor dicho, eludiéndolos, y tomado (abrazado, literalmente) a la sensibilidad que me nace del compromiso con el ser humano, a sabiendas de la inevitable distancia geográfica con la tierra colombiana, en Montevideo, en nuestra redacción de Antimafia Dos Mil, debo -con expreso y sincero sentimiento- sumarme al homenaje que recientemente la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) le brindó en el auditorio CCAV de la ciudad de Pasto, a mi amigo y hermano del alma Alfonso Heber Santander Álvarez, quien en estos momentos padece un muy severo quebranto de salud, que lo tiene obligado a ser sometido a un riguroso tratamiento médico y que además lo tiene apartado temporalmente de las arenas de la docencia y de la lucha social, para construir un mejor presente y un futuro para todos, en su país natal. No obstante ese panorama, Heber mismo, voluntariamente, y a conciencia (esa conciencia del guerrero que és, y que siempre lo ha mantenido con la moral en alto) sorprendentemente se hizo presente en el auditorio, y la metamorfosis del evento fue inevitable, fue palpable y fue más que honorable: el homenajeado era Heber, pero con su presencia ( en esencia) los homenajeados fueron todos y cada uno de los presentes, allí mismo, sin ninguna duda.

La fecha elegida por los colombianos compañeros suyos de esa lucha inclaudicable, para ese histórico e indescriptible encuentro fue el pasado 18 de agosto. Por razones de agenda de mis actividades en el Uruguay no pude estar presente como hubiera querido, pero con Heber -tecnologías mediante- mantengo un recurrente contacto, el que nos permite estrechar los lazos de nuestra amistad, y de mantenernos mutuamente informados de todo lo que acontece en la región y en el mundo.

Siento que estoy acompañándolo a la distancia en su vulnerabilidad física, más no en la emocional, porque Heber, se mantiene erguido en ese sentido, batallando día a día con su enfermedad, diría yo, con el mismo ímpetu, con la misma fuerza y con la misma aristocracia militante, que lo ha caracterizado e identificado en toda su trayectoria como activista, como docente, y como líder comunitario de la tierra en la que nació, en medio de una maravillosa familia, que le brindó y le sigue brindando el afecto y la fortaleza necesaria para no bajar los brazos.

Como decía anteriormente, con Heber tenemos un contacto casi cotidiano; un contacto que felizmente nos vincula con los sentimientos naturales -de lo dos sentipensantes que ambos somos- del compañerismo con mayúsculas, dentro del privilegiado universo del activismo social, de la lucha social, y de la lucha por los pueblos sudamericanos, en definitiva.

Gracias a los registros gráficos y de voz, sobre ese homenaje que Heber mismo, desde su reducto hospitalario, me fue aportando, con una displicencia y un sincero afecto, no solo he podido vivir ese cálido evento, sino que además, me ha permitido conocer la sana y sincera profundidad de quienes lo acompañaron ese día, expresándole personalmente, no solo el reconocimiento que se merece, sino también un más que sólido apoyo, buscando mitigarle a él, los difíciles momentos por los cuales está transitando con estoicismo.

En ese marco, entendí que me correspondía -y me resultó más que grato- compartir con los lectores de Antimafia Dos Mil, solo un tramo de un voluminoso lote de testimonios, poemas y escritos e intervenciones (profundos reconocimientos a su calidad de persona, prácticamente) que le hicieron llegar a Heber, el día mismo del homenaje; ese homenaje que dejó a todos perplejos por el despliegue de calidez humana y militante, hacia su extensa trayectoria y existencia como compañero, revolucionario, líder comunitario y particularmente como profesor de no pocas generaciones de estudiantes.

“Este reconocimiento no es más que el reflejo de tu trayectoria”

“Estimado compañero Heber: Recibe una sincera y muy merecida felicitación por este significativo homenaje que te rinde la UNAD. Este reconocimiento no es más que el reflejo de tu trayectoria, tu entrega incondicional y el profundo impacto que has dejado en nuestra comunidad académica. Aunque las obligaciones laborales nos impiden estar presentes físicamente en este momento, queremos enviarte un abrazo fraterno a la distancia. Tu liderazgo comunitario e inclinación por el servicio social son el ejemplo más claro de cómo se debe ejercer la vocación académica: con sentido humano, compromiso territorial y empatía. Nos llenas de orgullo como colega y docente. Disfruta enormemente este homenaje preparado en tu honor, sabiendo que toda la comunidad unadista celebra hoy contigo. ¡Un gran abrazo, mucha fuerza en tu recuperación y felicidades por este merecido reconocimiento, profe Heber!” (Docente del departamento de Nariño, que trabaja en el departamento del Putumayo)

“Has sido el roble que defendió a tantos; ahora nos toca a nosotros sostenerte”

“Heber no me siento capaz de decirlas en público, se me quiebra la voz y por eso te las envío: Hermano, amigo de tantas batallas, la vida nos unió en la lucha por la sociedad, la comunidad y hoy te toca enfrentar la pelea más dura. Has sido el roble que defendió a tantos; ahora nos toca a nosotros sostenerte. Tú fuerza no se ha ido, está en cada causa que defendimos y en el cariño de toda la gente que te admiramos. No estás solo en esta trinchera. Así como cambiamos realidades juntos, aquí seguimos a tú lado, firmes, para vencer este momento. Te quiero, te queremos y te acompañamos siempre” (Marlene Delgado Sala)

“Heber, tu huella ya está sembrada en muchas personas y eso nadie puede quitarlo”

“Heber, quiero enviarte un abrazo enorme en este momento tan especial de tu vida. Me alegra saber que la universidad te ha rendido este hermoso homenaje, porque es un reconocimiento a la persona, al profesional y al ser humano que has sido y que sigues siendo. Sé que estás atravesando una situación difícil, pero deseo de todo corazón que Dios te fortalezca, te dé paz y renueve tus fuerzas cada día. Que el cariño de tus familiares, amigos, colegas y de todas las personas que hoy te homenajean sea también una fuente de fortaleza para ti.Heber, tu huella ya está sembrada en muchas personas y eso nadie puede quitarlo. Recibe mi cariño, mi admiración y mis mejores deseos. Que Dios te acompañe, te sostenga y te conceda mucha salud y esperanza. Un abrazo grande”! (Nancy Dávila ex docente de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia; ella tiene residencia en Argentina)

“Nuestro agradecimiento..por su compromiso por los humildes, los olvidados y los explotados”

“Compañero Heber Santander, toda nuestra solidaridad, toda nuestra energía, toda nuestra disponibilidad para poder ayudar, para poder comprometernos en lo que sea necesario mi hermano, por su pronta recuperación, como también todo nuestro agradecimiento a nombre de todas las comunidades que tenemos la posibilidad de orientar, incluido nuestro amado municipio de Pupiales por su gran trabajo, por su gran entrega y compromiso por la causa de los menos favorecidos, de los humildes, de los humillados, los olvidados y los explotados. Gracias compañero por su lucha incansable e inclaudicable por la justicia social. Ojalá, mi hermano, camarada y compañero, la vida lo tenga pronto en las trincheras de su lucha, y del combate popular. Un abrazo fraternal y solidario, combativo y revolucionario, compañero y camarada de las mil luchas” (Salinger Argoti, líder social político de la región)

“Que nunca se apague tu palabra; Que nunca abandone tu pluma”

Ivania Lucía Salcedo, filósofa y poetiza, docente de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) ,de la Escuela de Ciencias Sociales, Artes y Humanidades leyó una poesía de su autoría; y su voz se sintió -repleta de enérgica y armonía- en el auditorio de la ciudad de Pasto; con estilo y un mensaje propio, y especialmente dirigido a un compañero de trabajo docente (“a un poeta, a un maestro y a un amigo de letras, de palabra y pensamiento”) el poema muy bien recibido por todos y fue muy aplaudido; fue un toque inigualable de sensibilidad y militancia literaria.

“Oda a un hombre de letras”

“Hoy se levante la palabra; para pronunciar tu nombre con respeto, porque hay hombres que enseñan conocimientos y hay hombres que hacen de la enseñanza una forma de sembrar la vifda; A tí que has hecho de la palabra un territorio, de los libros, compañeros de camino, y de la poesía, una manera de mirar el mundo”

!Salve, poeta!
“Tu pluma no solamente escribe:despierta, interroga, conmueve; abre senderos donde otros solo encuentran silencioy convierte la palabra en refugio del pensamiento”

!Salve, maestro!

“Porque en tus aulas no solo habitan conceptos, habitan preguntas, sueños, voces que comienzan a descubrirse y generaciones que llevan consigo algo de aquello que un día les enseñaste; Tu magisterio no termina en el aula; permanece en quien aprendió a pensar, en quien encontró en un libro una puerta; en quien descubrió que una palabra también puede cambiar un destino”

!Salve, hombre altruista!
“Porque has sabido dar sin pedir, acompañar sin imponer,compartir sin reservarte la luz. Tu generosidad ha sido otra forma de poesía, una poesía escrita, no con tinta, sino con actos”

“Y hoy, cuando la academia se reconoce tu trayectoria, cuando las letras reconocen tu legado y la docencia pronuncia tu nombre, yo quisiera agregar una palabra que ningún título puede contener: amigo”

“Porque hace diecinueve años la vida puso nuestros caminos frente a frente y desde entonces hemos compartido palabras, silencios, aprendizajes, risas, proyectos y caminos”

“Diecinueve años…!Qué largo poema ha escrito el tiempo!
“Y en sus páginas ha tenido el privilegio de conocer no solamente al poeta, ni solamente al maestro, sino al ser humano detrás de las letras”

“Por eso hoy te celebro con la voz de quien admira tu obra y con el corazón de quien agradece tu amistad”

“Que nunca se apague tu palabra; Que nunca abandone tu pluma la vocación de nombrar lo invisible”

“Que sigan tus versos dándole belleza al pensamiento y que tu enseñanza continnúe multiplicándose en otras voces”

“Gracias”


*Fotos: Gentileza de la familia Santander